Zapatero a tus zapatos

Ciudad de México (Rasa-informa.com/Redacción).- Antes de la pandemia, en México se vivía la telenovela del Avión Presidencial, de la rifa que no es rifa, del no avión del mandatario mexicano. Durante varios capítulos matutinos, el jefe del ejecutivo se encargó de continuar con los parlamentos y “ocurrencias” que le resultaron efectivos en su camino hacia la presidencia; en una de las “mañaneras” supimos de la venta de “cachitos”… Para el gobierno es imperante deshacerse de esa herencia maldita de Calderón.

Mientras esta historia se desarrollaba en el país, las autoridades de Estados Unidos llevan años planeando actualizar el avión presidencial Air Force One por un modelo moderno y más eficiente. Se trata de un avión costoso, muy costoso. De hecho, es tan costoso que incluso su manual de instrucciones es ridículamente caro: hacerlo tiene un precio de 84 millones de dólares.

Un nuevo contrato entre la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y Boeing, fabricante del Air Force One, ha revelado que el nuevo manual de instrucciones añadirá 84 millones de dólares a la factura que pagará el gobierno. Se trata de un manual que consiste en más de 100.000 páginas, en las que se detalla al máximo todas las especificaciones de cómo volarlo, tareas de mantenimiento y reparación del avión, así como todas sus posibilidades en materia de seguridad y uso. Dicho manual es incluso más costoso que los nuevos refrigeradores que instalaron en el año 2018 en el Air Force One actual, y cuesta casi lo mismo que un caza F–35.

El gobierno de Estados Unidos pagará 3.900 millones de dólares por dos unidades del nuevo Boeing VC-25B, además de 1.400 millones de dólares adicionales por piezas de repuesto, equipo de mantenimiento, pruebas del avión, entrenamiento de pilotos y técnicos, y un nuevo hangar en una base aérea en las afueras de Washington, D.C.
Estas sumas, junto al costo del manual de instrucciones, dan un total de casi 5.400 millones de dólares por el nuevo Air Force One, que en teoría debería estar listo y operativo en el año 2024, sucediendo así al Boeing VC-25A actualmente en uso, que entró en servicio en 1990.

¿Qué podríamos esperar del país más poderoso del planeta, si la sociedad de Estados Unidos tiene como rasgos distintivos el orden, la planificación y el análisis hecho por expertos, sin importar quien sea el presidente?

En nuestro país ocurre lo contrario, la decisión de comprar un avión es a iniciativa de un presidente, y la de venderlo, es a capricho de otro. Esto es solamente un ejemplo de cómo hemos ido perdiendo los factores positivos que nos distinguían de las demás culturas, entre los más importantes: los valores.

Los valores son las convicciones que adquiere cada persona como; el respeto, la igualdad, la responsabilidad, el amor, la lealtad, la honestidad, la fidelidad, la humildad, etc.

Desgraciadamente en nuestra sociedad actual éstos se han ido perdiendo poco a poco. Podemos ver a niños que no respetan a sus padres, ni a las personas mayores. Esto sucede desde nuestra casa y se replica en la sociedad día a día; es obvio que si no respetas a tu familia no vas a respetar a los demás y esto está teniendo un impacto negativo en nuestro país. Sin valores hay más delincuencia, más violencia en las calles y algo muy claro es que se manifiesta en todos los niveles socioeconómicos.

La crisis que atravesamos no es una crisis de valores en sí, sino del sentido de éstos y de nuestra aptitud para gobernar y orientar los actos humanos. A nivel individual disminuye o desaparece el aprendizaje y el gusto por la educación, la cultura, el respeto por los semejantes y la satisfacción de los sacrificios recompensados por el éxito. Para muchos jóvenes de hoy es más fácil robar y pelear, que el trabajar honestamente por lo que quieren lograr. Se vive en un constante irrespeto hacia los derechos de los demás.

En la vorágine de la sociedad actual las demás personas ya no tienen valor, se convierten en meros competidores; estudiar no es un placer, es un trámite para ganar más dinero. Sólo lo material importa, lo aparente es lo que suma; el dinero se vuelve lo prioritario y alrededor de lo que gira todo. En los medios de comunicación la aceptación de la vulgaridad, la grosería y la agresividad en todos los ambientes, con la excusa de la valoración de lo popular, nos ha traído como consecuencia programas violentos donde se exalta la belleza a costa de todo, la cosificación de la mujer como simple objeto sexual, que es desechable y como único valor máximo el dinero y el poder que otorga el tenerlo, a costa de cualquier cosa hasta de “vender el alma al diablo” con tal de tener lo que se desea.

Como sociedad hemos perdido nuestra identidad.

Mientras que otras naciones planifican su futuro para conseguir objetivos puntuales, en México, no solo hemos perdido valores, hemos dejado de ser virtuosos; en todo manda la inmediatez, la improvisación y las payasadas. Incluso dejamos que una persona se burle a su antojo de nuestro dinero organizando pseudo rifas.

El titular del ejecutivo no debería determinar cómo es usado el dinero del país, sino expertos, hay un viejo dicho: -y como diría mi abuelo, bien dicho- “zapatero a tus zapatos”.
¿Qué significa? Algo muy importante y al mismo tiempo simple; cada quien debe ocuparse de aquello en lo que es experto, un zapatero hace zapatos, un cocinero hace alimentos, un doctor cura enfermos.
Usted no permitiría que un podólogo, sólo por tener buenas intenciones, le haga una cirugía en el corazón, pues sería una soberana estupidez. Entonces, ¿por qué permitiría que una persona que ha demostrado estar peleado con Pitágoras administre los recursos de su país?

México enfrentará en breve la peor crisis económica en su historia; vamos a requerir de talento y de las auténticas virtudes mexicanas, no de improvisación y mucho menos de payasadas o de ocurrencias.

Digamos que México va a requerir con urgencia de una cirugía a corazón abierto, ¿confía usted en el actual cirujano?