México en el centro de la encrucijada de la reforma energética

Ha trascendido  por conducto de un personaje involucrado en el sector, que sin lugar a dudas quien operará será Pemex

(Foto: FB/Pemex)

Ciudad de México (Rasa-informa.com/redacción).- Pese a que mucho se ha dicho que las reformas estructurales no sirvieron para nada, de pronto un evento en el terreno de las reservas de petróleo en territorio mexicano, sitúa a México en una encrucijada que puede marcar los derroteros económicos del futuro cercano.

Nos explicamos, hace dos años se descubrieron  cerca de 1,000 millones de barriles de crudo frente a la costa sur del Golfo de México, el hallazgo corrió por parte de la estadounidense Talos Energy, dicho evento marcó el primer descubrimiento de una empresa extranjera desde que la industria petrolera fue nacionalizada en México hace ocho décadas. Pues ahora resulta, según versión de gente cercana al sector y por cierto exfuncionarios de Pemex, así como algunos funcionarios en funciones; la paraestatal quiere hacerse cargo de al parecer este mega proyecto.

El antecedente de la participación entre otros de Talos fueron las subastas de áreas petroleras a empresas del sector en 2015. En ese contexto  Talos fue el primero en encontrar petróleo, en aguas someras, en un campo llamado Zama.

Y es justo en este campo en donde todo parece indicar que habría conflicto, con dimensiones de largo alcance, ya que se habla que  Pemex estaría reclamando el posible control sobre Zama, porque tiene derechos de perforación en un área adyacente.

Para nadie es ajena la animadversión de la presente administración por las reformas estructurales promovidas en el sexenio pasado y el trabajo continuo por acabar con ellas, pero hete aquí, que, en algunos terrenos hacerlo y desconocer lo que se ha hecho hasta ahora, las consecuencias de desconocerlas en particular la energética, traería graves consecuencias.

Se ha dicho y con razón que quitarle a Talos Energy el control del proyecto, sería un fuerte golpe al mayor cambio de política económica de México en décadas y podría, prácticamente, congelar la inversión de las principales empresas de energía del mundo; desde la óptica de los especialistas.

Ya se está estudiando, por cierto, debido a la posible extensión de Zama, la posibilidad de establecer un Acuerdo de Operación Conjunta, en caso de confirmarse la existencia del campo en ambos bloques. Más aún, las empresas involucradas firmaron el año pasado un acuerdo preliminar de unificación.

Ha trascendido  por conducto de un personaje involucrado en el sector, que sin lugar a dudas quien operará será Pemex, de ser así, no se enviaría una buena señal a los inversionistas privados. La señal que mandaría es de negarse a la apertura que tan ampliamente se promovió en la administración pasada, razón por la que empresas petroleras se animaron a participar. Mantener esa postura es negarse una posibilidad que está latente en otros países productores de petróleo, tales como Brasil y Guyana, como ha sido señalado en la publicación Mexico Energy Intelligence.

El escenario, en este momento, no es halagüeño ya que debido a posturas expresadas por el equipo y por el propio Jefe del Ejecutivo Algunas empresas ya están empacando, incluyendo los socios originales de Talos en Zama. Sierra Oil & Gas que vendió su participación del 40%, junto con el resto de sus activos -todos ellos en México- a Wintershall DEA. Premier Oil dijo el mes pasado que su participación del 25% estaba a la venta.

Una decisión precipitada, o bien una postura obcecada e inflexible puede provocar que la encrucijada se resuelva en el terreno de la adversidad.