El futuro tecnológico no es tan futuro

En la actualidad la mercadotecnia ya utiliza inteligencia artificial

Foto: Ilustrativa

Ciudad de México (Rasa-informa.com/Redacción).- El término cloud (nube) se refiere a un sitio externo en donde se puede almacenar todo un centro de datos para poder acceder a través de Internet a toda la información que hay en él.

En primer lugar, es importante conocer la diferencia entre la nube pública y la privada para entender cuál es la mejor opción para nuestro uso.

La nube privada es un modelo utilizado por una sola organización con sus propios recursos, tales como un centro de datos, racks de almacenamiento o redes.

La nube pública, por el contrario, implementa la computación en la nube para diversas organizaciones y éstas la utilizan a través de un conjunto de redes, almacenamientos y procesamiento de datos que se ajustan a sus necesidades particulares.

Para muchas personas se trata de una herramienta desconocida a pesar de que la tendencia mundial es trabajar en la nube.

Las empresas que no apuestan por hacer uso del cloud computing, no lo hacen porque no confían en depositar en esta herramienta todos sus datos e información. Sin embargo, es necesario que a estas alturas del desarrollo del cloud computing, las personas entiendan que el grado de confianza de la nube privada es alto. Y que, además, es controlado directamente por el usuario.

Es oportuno hacer mencionar algunos datos para entender   porque subirnos a la nube.

Hasta el año 2002, la civilización humana había consumido 5 exabytes de datos, en un trascurso de 18 mil años. ¿A cuánto equivalen 5 Exabytes? En términos simples son 167 millones de USB’s de 32 GB.

Se calcula que entre los próximos 9 y 18 años, esa cantidad de GB es lo que va a consumir una sola persona cada 10 minutos.

Otra razón de peso es que el valor de la nube se incrementará en un 1000 %, ya que, por mencionar un ejemplo, ninguna persona andará cargando 167 millones de USB’s.

Debido a ello los pioneros de la nube, tenemos un lugar en la industria.

Hace 20 años comprendí la importancia que tendría la nube, así que siendo muy joven comencé a diseñar la que es considerada la primera nube comercial del planeta basada en una red blockchain. En pocas palabras la primera nube descentralizada.

Es complejo explicar la nube, mucha gente se confunde y esas personas confundidas no sólo se rehúsan a su uso, sino hasta crean tecnología opuesta a la tendencia.

Hace un tiempo vi un programa de televisión de tiburones inversionistas, llegó un chico con un servidor casero para no tener que usar la nube. Lo que más me sorprendió fue que CONACYT le financiara su proyecto, a pesar de  que va en contra de la tendencia.

Hechos como el anteriormente mencionado ya no suceden, ni sucederán en México, puesto que  no existe un presupuesto destino para financiar el desarrollo de verdadera tecnología. El gobierno actual de México ha instaurado una política macroeconómica que excluye el financiamiento a los emprendedores.

Es una lástima porque en México hay talento de sobra, mucha creatividad y pasión; pocas personas saben que los programadores mexicanos somos considerados los mejores del mundo, debido a este talento, muchos mexicanos trabajan en las grandes corporaciones del planeta. Hay muchos mexicanos desarrollado la nube. México es un mercado importantísimo para ella.

Actualmente la nube ya está presente en muchos aspectos de nuestra vida, aunque algunos no se percatan de ello.

Así que cuando alguien le recomiende migrar algo a la nube, no lo piense, este es el momento oportuno ya que aún no sube su costo en el 1000 % previsto.

En un futuro cada vez más próximo, todos los dispositivos, ya sean laptops, computadoras, tablets, teléfonos, televisiones, pantallas, autos, etc., consumirán cada día más la nube; esto es una realidad inminente.

A manera de analogía se puede afirmar que quienes se rehúsan a usar la nube, es como si le pidieran a Netflix que su catálogo de películas lo haga disponible en DVD’s o a Spotify que graben la música en CD’s.

A lo largo del proceso de migrar hacia la nube, el flopy fue sustituido por el CD, el CD por el DVD, el DVD por el USB, el USB por la nube.

Aún no sabemos qué sustituirá a la nube, pero algo es seguro, no será un USB, o un disco SSD. Al respecto, recientemente me ha sorprendido un avance tecnológico que realizaron en Canadá: el año pasado lograron transferir la “conciencia” de una persona a la nube.

En la ciencia se le denomina Conciencia a lo que mucha gente llama “el alma” o el espíritu”.

Durante varios años, un grupo de científicos, realizó un estudio en más de 100 millones de personas que estaban próximas a morir, las pesaron antes de su deceso y momentos después de declarar la hora de muerte. El resultado fue que el cuerpo pesaba 21 gramos menos, por tal motivo los científicos dicen que la conciencia pesa 21 gramos.

Se cree que en el futuro la conciencia se podrá almacenar en la nube, para posteriormente ser usada en un cuerpo cibernético.

Está demostrado que la inteligencia artificial no puede poseer conciencia, porque su inteligencia es diferente, nunca será mejor que la humana.

Aunque parece demasiado loco, así es la tecnología.

Cuando era niño, recuerdo haber visto un episodio de una serie norteamericana Bionic Women, en el cual una persona podía mover objetos con la mente. 30 años atrás, dicho acontecimiento era considerado brujería o “cosas del mal”. En este siglo existen juguetes que pueden ser controlados con el poder de la mente, ejemplo de ello es que en la CES, evento que se celebra cada año en las Vegas, fue presentado un dispositivo que permite controlar un videojuego sólo con los pensamientos, sin usar las manos.

En USA hoy en día los asistentes virtuales son más populares que un horno de microondas.

En estos años la realidad virtual y aumentada logran cosas cada vez más y más sorprendentes, y qué decir de los robots, de la inteligencia artificial.

En la actualidad la mercadotecnia ya utiliza inteligencia artificial; usted entra a mercado libre o Amazon y si buscó unas botas, las siguientes semanas verá en redes sociales, Marketplace y buscadores, ofertas y artículos que se relacionan con las botas; si las compró, le dirán compra una bolsa que combine.

Las Fintech están en continuo crecimiento. México es número 1 en América Latina en Fintech,  personalmente he probado al menos 5 bancos virtuales, los cuales son una maravilla. Poseen tecnología de punta y métodos sencillos para hacer el registro, solicitan una selfie y el envío de una identificación; posteriormente un algoritmo compara la biometría de la selfie con la identificación.

El auge de las Fintech empieza a causar desagrado hacia la forma de trabajar de los bancos tradicionales, quienes actualmente piden 2 identificaciones para iniciar sus trámites, en caso de que usted no tenga credencial del INE; piensan que de esa forma tienen la certeza de que las identificaciones no son falsas, siendo una persona la que determina la validez de esos documentos.

A diferencia de los bancos tradicionales, los bancos virtuales no le cobran ni un peso, le cobran 0 comisiones, permiten hacer transferencias interbancarias a cualquier hora y en cualquier día, además de la tarjeta física otorgan una tarjeta virtual que se puede desactivar en el momento que el usuario lo desee.

Estamos entrando a lo que se denomina el chat economy. En Asia la tarjeta de débito es obsoleta, las personas sólo necesitan un smartphone para pagar sus compras.

En México el gobierno de la ciudad de México decidió que necesitaban una tarjeta nueva, argumentando que la otra ya no servía. Alguien no les explicó que usan el mismo chip, pero la venta de la nueva tarjeta les dio dinero fresco a sus arcas.

Además, por si usted no lo sabe, los smartphones poseen la misma tecnología que esas tarjetas.

En conclusión, la tecnología en los próximos años hará cosas inimaginables, claro que esta transformación no sucederá en todos los países, en aquellos donde existen gobiernos que retroceden 40 años el progreso de una nación, es obvio que no.