Debido a su pésima gestión ¿es Trump la primera víctima del Covid-19?

Sin lugar a dudas el año electoral desde el principio en Estados Unidos, se antojaba que sería más o menos fácil para que Trump se reeligiera, muy pocos elementos se veían en el camino que pudieran obtaculizar otros cuatro años.

La situación con China, los escándalos con Rusia, las relaciones de gente muy cercana a él y a la Casa Blanca, no eran de preocuparse, la situación económica si bien con amenaza de recesión no pasaba de ser eso, las cosas caminaban. Pero hete aquí que al comenzar el año, con la epidemia de contagios por el coronavirus en China, y algunos en europa, en especial en Italia, no despertaron la mayor preocupación en Trump, no se puede decir lo mismo de su gente que quizá si vieron algunos riesgos pero, la autocracia de Trump, no permite que disientan, que lo contradigan, es lo que él ve y piensa, no lo que ven sus colaboradores.

Durante sus casi cuatro años como presidente de Los Estados Unidos, Donald Trump ha dado motivos para polarizar su posible reelección, o se está con él, o se está en su contra. Nunca respetó a figura alguna, nacional o internacional, y ni que decir de la administración de Barak Obama, que uitilizó, valga la figura como un costal de golpeo. Los asuntos migratorios, su ataque a los mexicanos, el Muro de ignomínia, la economía que se le resitía pero de alguna manera la ha venido librando, pero, en pleno año electoral, cuando más seguro se sentía, la pandemia del Covid-19, lo detuvo en seco.

Se detuvo la economía mundial, los planes si es que había algunos, se aplazaron, no había de otra, el Presidente de Estados Unidos, no quizo, en momento alguno, reconocer las cosecuencias de una pandemia en todos los terrenos, y comenzó su rebeldía, junto con su imprudencia, no escuchó, mejor dicho no quizo escuchar, las cosecuencias funestas de la pandemia, como el impacto en todos los indicadores en particular en la economía, en el empleo y en particular en su programa que nadie entendió, de salud pública.

Experto en criticar a la administración de su antecesor y en particular de su programa, el “Obamacare”, mismo que desarticuló y no creo uno alterno, justo entonces, la pandemia  del coronavirus, lo confronta y él se niega a hacerle caso, no la toma en serio, como muchas otras cosas y Los Estados Unidos pasa a ser el paìs que mayor número de contagios y muertes del mundo.

El Covid-19, rebasó, desbordó cualquier expectativa de Trump, menospreció las consecuencias, mintió toda vez que pudo de los efectos, apresuró la fabricación de las vacunas, se metió en el universo de las mentiras, de echar culpas a todo el que pudo para él justificarse, demasiado tarde, para muchos, el juicio ya estaba resuelto, culpable.

En pleno enfrentamiento con su contrincante a quien critica de todo e hizo escarnio del uso que Biden hace del cubrebocas, se descompuso, perdió como se dice coloquialmente los estribos . La desesperación de la gente porque se reactive la economía es un acicate para Trump, por eso ha buscado desmitificar los efectos de la pandemia, el virus chino le ha nombrado. Más aún, se ha apoyado en la teoría de la conspiración, para desmerecer la importancia del Covid-19. Pesa, además en su desventura, haberse contagiado y en plena campaña, se sobrepuso, exhibiédose como si el contagio fuera una exageración y él se sobrepuso, sin explicar la intensidad de los tratamientos a los que se sometió, había que salir lo más rápido posible, su desesperación lo ha llevado a cometer más errores, los debates sólo dos de tres que se tenían programados, le fue muy mal, tres días confinado le hicieron perder mucho terreno y los contagiados y los muertos en su país y la ausencia de una vacuna, lo apabullaron, ahora, con 236,997 muertos y más de nueve millones y medio de contagiados, y las encuestas en contra para la elección del 3 de noviembre, no dibujan a un candidato ganador.

Habrá que tomar en consideración muchos elementos más para revelar la foto de la gestión de Doanld Trump, pero, de botepronto, se puede decir que el Presidente de Los Estados Unidos, uno de los hombres más poderosos del mundo, es la primera víctima poderosa de Covid-19.

Habrá que guardar reservas para un juicio más preciso, pero que no es equivocado decir que Trump será la primera víctima política a nivel de la presidencia de un país de la pandemia Covid-19. Debido al pésimo manejo desde el principio, de cómo sortear los problemas inherentes a una pandemia, con las características de la provocada por el coronavirus, en especial la  Covd-19. Lo peor que le pudo suceder al presidente estadounidense, es que pusieran a prueba sus capacidades de enfrentar una situación de crisis más allá de problemas que ha sorteado como empresario y como pésimo operador de la presidencia del paìs más importante del mundo.