Las azafatas viven un calvario para controlar a las personas (Foto:Archivo/@sarapablo1)

Por: Adoración Araiza

Ciudad de México (Rasainforma.com).- El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se ha convertido en el primer presidente de la historia en no contar con la protección del Estado Mayor Presidencial (EMP).

Por decisión propia, el mandatario optó por no viajar en el avión presidencial y abordar vuelos comerciales, sin embargo, la idea no es bien aceptada por todos, ya que sus viajes terminan siendo un dolor de cabeza para unos y un placer para otros.

Tal es el caso de las azafatas, quienes en cada vuelo viven un calvario para controlar a las personas, que, al notar su presencia quieren abrazarlo y saludarlo.

Así lo refirió la azafata Alejandra Martínez, quien aseguró que es horrible que el presidente venga en su vuelo.

“La gente no hace caso de las indicaciones, se para de sus asientos, incluso en turbulencias, y la prensa no entiende que sus cámaras se pueden convertir en proyectiles en caso de que el avión sufra un imprevisto. Espero que nunca viaje con mi familia”, comentó.

Según la agencia AFP, quienes disfrutan de su presencia sienten lo contrario, la misma gente lo cuida.